Amor romántico e hipersexualización

Vivimos en una sociedad en la que los referentes de amor son románticos, ¿a qué me refiero con esto? Pues a que en nuestra sociedad el ideal es tener una pareja monógama, estable, que aguante pese a todo y normalmente heterosexual.

Eso convierte al resto de relaciones en parejas de segunda, cuando no es así. Las bases de una relación, independientemente de las personas que estén en ella, deben ser la confianza, la comunicación, pactar las decisiones, compartir tiempo…

Sin todo esto, cualquier tipo de pareja se puede convertir en una relación tóxica de la que debemos huir a toda costa.

Existen mucho mitos acerca del amor romántico del que os hablaba. Cómo el de la media naranja, que nos hace pensar que sólo hay una persona en nuestra vida que pueda encajar con nosotras, cuando puede haber una, dos o muchas más. U otra que nos habla de lo “maravillosos” que son los celos, cómo una demostración de amor, cuando el realidad son una manifestación de que tu pareja se cree que te tiene en propiedad y tiene miedo a perderte.

En otro punto estaría toda la hipersexualización de la sociedad, que consiste básicamente en resaltar los atributos sexuales de la persona por encima de cualquier otro. Lo podemos ver en anuncios de perfumes, cremas y demás, pero también en las series y películas. Haciendo casi siempre apología de cuerpos normativos y apolíneos, como si no tuvieras ese tipo de cuerpo no pudieras disfrutar de tu sexualidad.

Como scouters y agentes de cambio (que me gusta a mi este concepto) debemos educar en que todas las personas somo válidas, sea como sea nuestro cuerpo, y que si decidimos embarcarnos en algún tipo de relación, tenemos que hacerlo siempre con respeto hacia el resto de personas de la relación y comprender que para ser felices con otra persona primero debemos ser felices con nosotras mismas.

Si te has quedado con ganas de investigar más sobre estos temas, aquí os dejamos algunos enlaces de interés:

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