VIH: UNA PANDEMIA QUE DURA YA 30 AÑOS

Este año toda la atención se ha centrado en la pandemia de la COVID-19 y sobre cómo esta ha afectado a nuestra salud. Hemos vivido en nuestra piel de qué manera las pandemias hacen tambalear tanto nuestra existencia como la de nuestros medios de vida. Por si no estaba claro, hemos comprobado que la salud está directamente relacionada con otros problemas como la reducción de la desigualdad, los derechos humanos, la igualdad de género, la protección social y el crecimiento económico. Por eso, el lema del Día Mundial de la lucha contra el sida 2020 es “Solidaridad mundial, responsabilidad compartida”.

En julio de 2020,  73 países advirtieron de que existía el riesgo de que se agotaran las existencias de medicamentos antirretrovíricos como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Al menos 24 países notificaron a la Organización Mundial de la Salud la bajada a niveles críticos de las reservas de antirretrovíricos o bien de alteraciones en el suministro de estos medicamentos que salvan vidas.

Los datos recientes nos indican que alrededor de 3.500 personas se infectan de VIH cada año en España. El objetivo de Onusida, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida era reducir las infecciones, al menos, a 1.100 anuales.

Nuevas infecciones por edades

Según el informe de Vigilancia epidemiológica del VIH y sida en España 2019

  • La tasa de infección por edad más alta se ha producido en el grupo de edad de 25 a 29 años: 462 casos
  • Un 29,1% (785 casos) tenía menos de 30 años en el momento del diagnóstico de VIH
  • El 11,9% tenía entre 15 y 24 años (321 casos)
  • El 32,3% de los nuevos diagnósticos se encontraban en el grupo de edad de 30 a 39 años
  • El 15,6% tenía 50 años o más

Solidaridad y responsabilidad para acabar con el VIH

La solidaridad mundial y la responsabilidad compartida nos obligan a contemplar las respuestas sanitarias mundiales, también la respuesta al sida, desde una nueva perspectiva. Obligan a que el mundo trabaje en conjunto para garantizar:

  • La total financiación de la salud. Los Gobiernos deben trabajar juntos y hallar nuevas formas de garantizar que la asistencia sanitaria esté plenamente financiada. Ningún país puede hacerlo solo. Se han de aumentar tanto la inversión en salud nacional como internacional.
  • El refuerzo de los sistemas sanitarios. Las inversiones en la respuesta al sida de las décadas pasadas nos han ayudado a fortalecer los sistemas sanitarios y, de esta manera, hemos sido capaces de apoyar la respuesta a la COVID-19. Mas hemos de hacer mucho más para fortalecer los sistemas de salud y proteger a los sanitarios.
  • El acceso garantizado a la salud. Los medicamentos que salvan vidas, las vacunas y las pruebas diagnósticas se deben considerar bienes públicos. Debe haber una solidaridad mundial y una responsabilidad compartida capaces de garantizar que ninguna persona, comunidad ni país quede atrás a la hora de acceder a los productos sanitarios que salvan vidas.
  • El respeto a los derechos humanos. Los enfoques basados en los derechos humanos, y aplicados en todo el mundo, logran resultados sostenibles en materia de salud. La pandemia de la COVID-19 ha sacado a la luz los defectos de la sociedad y ha mostrado al mundo de qué manera los grupos de población clave han sido los grandes olvidados en muchas partes del mundo.
  • El respeto inquebrantable y central a las mujeres, las niñas y la igualdad de género. La pandemia de la COVID-19 ha afectado de manera significativa el medio de vida de las mujeres, las cuales se han visto afectadas de una forma desproporcionada por las restricciones y los confinamientos. Precisamente estos confinamientos han provocado el aumento de la violencia de género contra las mujeres en los hogares. Las mujeres deben ser incluidas en los procesos de toma de decisión sobre todos aquellos aspectos que afectan a sus vidas. Lo que está claro es que el mundo no se puede permitir retroceder y perder lo que con tantísimo esfuerzo se ha logrado respecto a la igualdad de género.

*Fuente: ONUSIDA




DATOS ALARMANTES SOBRE VIH Y SIDA

Se estima que actualmente viven en España entre 140.000 y 170.000 personas con infección por el VIH, de las que casi una de cada cinco (18%) no está diagnosticada

75.000.000

de personas ha contraído el VIH entre 1981 y 2019

32,7

millones han muerto por enfermedades relacionadas con el sida

1,7

millones contrajeron el virus en 2019

38.000.000

vive con el VIH, de los que 7 millones no saben que lo tienen