Más vivo que nunca

¿Era Baden Powell un visionario? Es poco probable pero, quizás, sí fuera un poco adelantado a su tiempo. El 22 de febrero, Día del Fundador y del Pensamiento Scout, es un buen momento para sentarnos a pensar a qué pertenecemos y si habrá servido de algo todo esto.  Los tiempos pasan y el escultismo debe adaptarse a las nuevas necesidades que la juventud y la sociedad le demanda, ese debería ser el espíritu scout, aspirar a más y mejor, no quedarnos contemplando lo entrañables que son los antiguos recuerdos. Sin embargo, a veces buscamos esa constante renovación fuera del mundo scout sin darnos cuenta de que la mayoría de las claves nos las dio nuestro fundador, hace ya muchos años, cuando la sociedad era bien distinta a la nuestra.
Baden Powell, en un contexto histórico rodeado de guerras, donde el colonialismo era la imperante realidad del siglo, tuvo la iniciativa de observar el comportamiento de jóvenes a quienes se les otorgaba responsabilidades; nace entonces la primera semilla de este gran juego llamado escultismo. Progresivamente fue dando forma a este movimiento, buscando un método a través del cual la juventud fuera partícipe en la sociedad de una manera sana y responsable, sin otra premisa que la de dejar este mundo mejor de como lo encontramos. Para ello, nos hizo entrega de la Ley Scout: no una ley restrictiva sino constructiva, sirviendo de guía para formar buenos muchachos y muchachas.

 

La lealtad y la educación quizá sean de lo más necesario en esta sociedad en la que vemos división, egoísmo o envidia

 

Analizándola, cualquiera podría pensar que no ha quedado anticuada. Pese a sus múltiples y necesarias modificaciones, la esencia de cada uno de sus artículos sigue estando vigente y más actualizada que nunca. Por eso nos planteamos si nuestro fundador fue capaz de saber qué es lo que la sociedad necesitaría en los años venideros. Esa puede ser la prueba de que, quello que Baden Powell comenzó a principios del siglo XX, es hoy más necesario que nunca.

 

Los artículos de la Ley Scout siguen vigentes

Actualmente, la naturaleza sufre severos daños: qué mejor que existan seres humanos que la amen y la protejan. Hablamos de una sociedad dividida por el odio y la intolerancia: contra ello luchan personas que son amigas de todas y hermanas de cualquier scout. Nos golpea una fuerte pandemia en la que más que nunca debemos sonreír ante peligros y dificultades, arrimar el hombro como mujeres y hombres útiles y serviciales, limpios y sanas y, sobre todo, leales y con educación. Ser leal con iguales y educadas es quizás lo más necesario en esta sociedad en la que vemos división, egoísmo o envidia. Pureza, lealtad, abnegación, servicio, compromiso, amor, etc. Toda una pañoleta de valores que, desde sus inicios, ha ido extendiéndose por el mundo hasta hoy, que vemos sus frutos en cualquier rincón del planeta.
No es que Baden Powell fuera un visionario: desde el lado más negativo podríamos decir que el motivo es que la sociedad ha cambiado bien poco pero, como scouts que somos, debemos decir bien alto que seguimos en la lucha de crear un mundo mejor, más justo y más sano, nada más allá de lo que un día nos dejó por escrito nuestro fundador. El escultismo sigue vivo y es gracias a ti. Feliz Día del Fundador y del Pensamiento Scout. Sirvan estas palabras para recordar la ruta que un día trazó Impeesa y que hoy tantas personas en el mundo seguimos con la misma ilusión.

 

 

 

*Ilustraciones: Zorro Negro Singular Incansable

 

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