Todas y todos contra la violencia de género

La igualdad de género no es solo un tema de mujeres, sino una cuestión de derechos humanos. Lo decimos desde Scouts de España y lo dicen las Naciones Unidas. Por eso, la ONU creó la iniciativa HeForShe: invita a hombres y personas de todos los géneros a demostrar su solidaridad con las mujeres para crear un movimiento valiente, visible y unido en defensa de la igualdad de género. En 2017, durante la 41ª Conferencia Scout Mundial, el escultismo se comprometió con HeForShe y, desde ese momento, scouts de todo el mundo han respondido: “¡Cuenta conmigo!”.

Los hombres de la campaña HeForShe no se quedan al margen: trabajan juntos y junto con las mujeres para lograr la igualdad de género. Y eso pasa por acabar con las violencias contra las mujeres.

¿Qué es la violencia de género?

  • Naciones Unidas la define como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”.
  • En nuestro país, la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (2004) dice que es la “manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aún sin convivencia“. Considera víctimas de la violencia de género solo a las mujeres que sufran algún tipo de agresión por parte de un hombre con el que tengan o hayan tenido algún tipo de relación sentimental. Esto deja fuera otros supuestos recogidos en el Convenio de Estambul, un instrumento europeo para luchar contra la violencia de género y al que se sumó España en 2015, como los matrimonios forzosos, las mutilaciones genitales femeninas o el acoso sexual y la violencia sexual fuera del ámbito de la pareja. En las manifestaciones feministas para pedir justicia por la violación múltiple durante la fiesta de San Fermín en 2016, uno de los gritos más frecuentes era: “No es abuso, es violación”. Y es que en el apartado dedicado a los delitos sexuales en el Código Penal, no hace años que se sustituyó la palabra “violación” por “agresión sexual”. Indica que el abuso sexual es la penetración vaginal, anal o bucal sin consentimiento, pero sin violencia o intimidación. “No se me ocurre ninguna circunstancia en que se produzca un acceso sexual no consentido y que no haya violencia o intimidación”, explica la abogada Women’s Link, Teresa Fernández, en este reportaje.

Desde 2014 son considerados también víctimas de violencia de género hijas e hijos menores de edad de las mujeres que sufren este tipo de violencia.

Poner el foco en quien agrede

En todo aquello que tenga que ver con violencia de género siempre se apela a las víctimas de la violencia: qué pueden hacer las mujeres que la sufren, a qué número llamar (el 016, que es gratuito) o cómo buscar información al respecto y no dejar huella en el navegador del móvil o el ordenador. Pero… ¿encontramos anuncios televisivos o publicidad en las marquesinas que se dirija a quienes agreden? Es poco frecuente pero, por suerte, cada vez la vemos más. Para que la violencia contra las mujeres acabe, quienes la ejercen tienen que dejar de hacerlo. Esta campaña del Ayuntamiento de San Fernando es un ejemplo de campaña dirigida a los agresores:

Algunos datos

1.073 víctimas mortales

por violencia de género desde el 1 de enero de 2003 (Datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género)

1 de cada 2 mujeres de >16 años

ha sufrido violencia machista a lo largo de su vida (Dato de la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2019).

Las llamadas al 016

 se incrementaron en un 45% durante la pandemia (Datos del Ministerio de Igualdad).

MENORES Y VIOLENCIA DE GÉNERO

El informe Menores y violencia de género, realizado por la Universidad Complutense de Madrid (octubre 2020), proporciona estos datos sobre la violencia de género entre la población de 14 a 18 años:

En las parejas adolescentes

Las situaciones de violencia de género vividas por un mayor número de chicas adolescentes son las de abuso emocional y control abusivo: el 16,9% dicen que su pareja les ha insultado o ridiculizado. 

  • El 16% afirma que la pareja les ha intentado controlar, decidiendo por ellas hasta el más mínimo detalle: el 13,6% reconoce que su pareja las ha intentado controlar a través del móvil
  • El 10,9% dice que se ha sentido presionada para situaciones de tipo sexual en las que no quería participar. 
  • El 9% afirma que le han hecho “sentir miedo”
  • El 8,4% reconoce que “le han dicho que no valía nada”.
  • El 3,4% reconoce que su pareja le ha pegado.
  • El 7,6% afirma que el chico que ha ejercido estas conductas presumía de ellas ante amigos u otras personas.

El porcentaje de chicos que reconoce haber ejercido cada situación de maltrato hacia la chica con la que salía, quería salir o quería salir con él, es sensiblemente menor al porcentaje chicas que reconoce haber sufrido cada situación.

Fuera del ámbito de la pareja

El 40% de las chicas ha vivido situaciones relacionadas con mostrar o pedir fotografías sexuales. El 22,7% ha recibido peticiones de cibersexo online. 

Como sucede con otras formas de violencia de género, el porcentaje de chicos que reconoce haber realizado conductas relacionadas con el acoso sexual online hacia una chica fuera de la relación de pareja es claramente inferior al del número de chicas que reconoce haberlas recibido.  La situación más frecuente, reconocida por el 16,6%, es pedir fotografías sexuales online. 

El porcentaje de chicos que ha sufrido situaciones de acoso sexual online fuera de la relación de la pareja es claramente menor al de las chicas que ha sufrido dichas situaciones. A pesar de ello, resulta elevado el porcentaje de chicos que ha vivido dichas situaciones. De nuevo las más frecuentes son mostrar (37,9%) y pedir fotografías sexuales (25,4%).


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