
En 1960 el embalse de Mediano inundó las tierras de Griébal, un pequeño municipio de Huesca situado en el Pirineo Aragonés, y durante tres décadas el pueblo, con vestigios de origen medieval, permaneció abandonado. Hasta que en 1990 la Confederación Hidrográfica del Ebro concedió a Scouts de Aragón este lugar.
Esta cesión ha permitido que, poco a poco, Griébal haya ido recuperando su mejor aspecto y que hoy, Centro Scout, reciba cada año a más de 3.000 personas de todos los países de Europa, especialmente belgas, para trabajar por un desarrollo comunitario. Leer el resto